¿A qué vienen esas caras largas en Podemos?

Este domingo volví a vivir un día electoral de apoderada en un colegio por Podemos, aunque poco tuvo que ver con lo vivido en las europeas.

Para empezar no estuve sola. De tener que estar pendiente de cuatro colegios a la vez, pasé de estar en uno junto a otros dos compañeros, buen indicativo de cómo ha crecido el apoyo a Podemos.

Tampoco éramos ya los apestados. En las europeas pocos apoderados e interventores de otras formaciones tenían siquiera a bien saludarte, mientras que este domingo éramos la chica popular del colegio.

Y sobre todo, el apoyo de la gente, aunque importante en las europeas, ahora te impregnaba a cada paso que dabas: Los policías y los funcionarios eran atentos y te susurraban apoyos. Los votantes te buscaban con la mirada y sonreían al ver a alguien de Podemos allí presente, pendiente de que todo saliera bien. Los presidentes y vocales respondían cualquier duda o queja con la tranquilidad de no estar siendo manipulados.

La gente cogía su papeleta de Podemos orgullosa y la metía en su sobre con una sonrisa. Llevaban a sus hijos y les daban la oportunidad de participar de esta fiesta democrática introduciendo las papeletas de sus padres. Para mi esta estampa es la más bonita de unas elecciones, ver progenitores contagiar a sus pequeños del interés que todo ciudadano debe sentir hacia la democracia. Me veía yo de pequeña con mi madre, ilusionada por meter aquellos sobres en un acto tan solemne, y no pude dejar de imaginarme a aquellos niños 20 años después con una acreditación al cuello.

También hubo mucha confusión. Mucha gente se acercaba y me preguntaba cuál era nuestra papeleta para las municipales y resultaba difícil explicar que no nos presentábamos en ningún caso, situación más dificultosa aun cuando te encuentras en un municipio que tampoco ha encontrado candidaturas de unidad popular con garantías a las que apoyar. Por desgracia esta confusión ha aupado a algunas personas de dudosa moral a más de una concejalía, vendiéndose como marca de Podemos que no representan.

También había dudas con la candidatura autonómica: muchas personas preguntaban por Manuela Carmena, creyendo que se presentaba a presidenta autonómica. “Manuela se presenta a la alcaldía de Madrid. ¡Ojala tuviéramos aquí una Carmena!” les decía, y luego les explicaba quién era el número uno para la Comunidad de Madrid, José Manuel López, quienes muchos aún siguen sin conocer. Tengo la sensación de que si hubiéramos puesta una persona con más tirón y cercana a la gente de la calle, Cifuentes también habría salido con la misma cara mustia que Esperanza Aguirre al termino de los escrutinios.

Salí del colegio a las dos de la mañana, como muchos de los miles de apoderados que ayer estuvieron en los colegios de toda España. Ya habían acabado celebraciones y comparecencias de las diferentes fuerzas políticas, y aunque el cansancio podía con cada fibra muscular, no pude evitar ponerme los discursos de Carmena, Colau y Podemos CAM antes de irme a la cama. No importaba que el reloj sonara a las 6, porque la ilusión y alegría eran demasiado grandes para no querer ser partícipe de las palabras de triunfo por el cambio.

alcaldesas

Fue emocionante oír a Carmena hablando de ilusionar a aquellos que no la votaron, un discurso de concordia y ánimo de trabajo por y para todos que hacía mucho tiempo no se oía. Esperanzadoras también fueron las palabras de una Ada Colau que por fin llamaba a la unión entre las gentes de toda España y el exterminio de cualquier tipo de confrontación entre madrileños y catalanes. Es muy agradable por fin tener dos gobiernos en las grandes ciudades de España que llaman a la colaboración y no a la separación entre sus gentes. Que ambas sean mujeres muy capaces es también un gran paso social, ya que con su labor y capacidad equipararán la figura de la mujer en el imaginario de muchas cabezas en España.

Otro tema fue el discurso de Jose Manuel López y la candidatura a la presidencia de la Comunidad de Madrid. Aquello más que una celebración parecería un velatorio.

A los integrantes de Podemos nos ha podido la ilusión desmedida y ese era el motivo de tantas caras largas entre la candidatura de Podemos a la Comunidad de Madrid. Como justo comentaba arriba, hemos hecho algunas cosas que eran muy mejorables, pero tampoco podemos hundirnos por no haber ganado, porque esa no es la intención de Podemos.

Podemos se creó con la idea de acabar con el bipartidismo, acabar con la casta. En estas elecciones lo hemos conseguido y ni PP ni PSOE tienen mayoría suficiente en ninguna autonomía para seguir tratando la administración pública como su cortijo personal.

Ayer las caras de los apoderados del PP y el PSOE lo decían todo: Rostros fruncidos, miradas preocupadas, carácter irascible…están muy preocupados y eso es sinónimo de que nuestros resultados son una victoria.

Ahora sólo nos queda hace lo más difícil, una labor de responsabilidad desde los asientos de la asamblea autonómica y las concejalías para aflorar las cuentas de las administraciones, controlar las medidas de austericidio y apoyar la ampliación de los derechos sociales.

Así, poco a poco, con el trabajo como aval la gente dejará de tener miedo a votar al cambio, porque ya serán conscientes de que ni somos bolivarianos, ni vamos a romper España, ni es verdad que otro sistema no sea factible.

¡Sí se puede!

Artículo publicado en El Boletin:

¿A qué vienen esas caras largas en Podemos?

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