¿Y ahora qué? Los retos a afrontar que tiene Podemos

Después de los resultados de Podemos en estas europeas – que ni siquiera desde dentro podíamos ni imaginar – la pregunta que nos surge ahora a muchos es: ¿Y ahora qué?

Podemos tiene por delante grandes retos que afrontar y ninguno fácil. Los círculos van a tener que estar unidos y esforzarse mucho para poder superar estas metas. El 15M ya demostró lo complicado que es gestionar movimientos horizontales y abiertos, y Podemos comparte muchas de sus debilidades, así que ahora toca intentar fortalecer estas fallas entre todos.

En primer lugar está el paso ya marcado por la promotora para dar el poder a los círculos y que la organización de campaña puesta de forma temporal para estas elecciones sea absorbida por los mismos. No va a ser fácil.

Vamos a tener que idear estrategias y metodologías de autogestión nunca antes utilizadas para decisiones que marcarán el rumbo del movimiento. 400 círculos son muchos, y más ahora que el número de integrantes crecerá enormemente tras los buenos resultados de este domingo.

También tenemos que controlar entre todos a nuestros representantes electos en el Parlamento Europeo. Todos ellos son gente con ética y compromiso, pero el poder muchas veces corrompe y aunque seguramente no ocurra nada, porque como digo es gente integra, tenemos aun así que estar ojo avizor para no dejar que ninguno caiga en las garras de la casta.

Por otra parte, muchos van a subirse ahora al carro de Podemos después del boom de las europeas, algo que es una bendición para un movimiento horizontal, pero que tiene su reverso tenebroso.

Al igual que el 15M tendremos topos del sistema (CNI, Policía secreta, partidos políticos…) que van a intentar torpedear las asambleas. Nos tienen miedo, como lo tuvieron del 15M, y están siguiendo los mismos pasos: primero ignorar, luego descalificar y más tarde entrar dentro para reventarlo. Por ahora hemos pasado por las dos primeras etapas, y lo natural es que pronto empieza la tercera ofensiva.

No obstante tampoco lo tendrán fácil. Podemos basa sus decisiones en mayorías simples, no en mayorías absolutas como el 15M, así que las fórmulas que han aplicado hasta ahora ya no les sirven – no les vale con enviar un tío que vote en contra todas las iniciativas -. Si quieren torpedearnos también van a tener que idear nuevas metodologías para ello. Sin embargo, estamos hablando de estamentos de poder con personal muy inteligente, así que la encontrarán sin duda. Tenemos que estar preparados para cuando eso ocurra.

También van a surgir problemas de personalismos. Mucha gente se unirá buscando afán de notoriedad y/o poder y más de cara a las municipales, donde algunos quizás vean posibilidades reales de llevarse un sueldito y vivir de las mamandurrias en una concejalía con Podemos. Tenemos que tener mucho cuidado con ellos, ya que un movimiento tan crítico como éste difícilmente puede soportar ni un sólo caso de corrupción, y aunque se eche al sinvergüenza y seamos ejemplares, algo así nos haría mucho daño.

Otro peligro es que la autocomplacencia nos pueda. Tras unos resultados tan buenos con tan solo cuatro meses de vida es normal que muchos ya pensemos que ganar unas elecciones generales es factible, pero eso no significa que nos durmamos en los laureles. Tenemos que seguir currando como el primer día.

En conclusión, Podemos tiene un largo y duro camino por recorrer, y tendrá que contar con el trabajo, ética y compromiso de todos. No podemos permitir que destruyan un movimiento ciudadano con posibilidades reales de cambiar las cosas.

Artículo publicado en El Boletin:

¿Y ahora qué? Los retos a afrontar que tiene Podemos (El Boletin)

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